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Educación postsecundaria en Estados Unidos
Jo Ann Simons
Jo Ann Simons, MA, MSW es Presidente de The Cardinal Cushing Centers en Massachusetts
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Nota de la Redacción. El presente artículo está tomado y traducido de un libro de la autora: “Down Syndrome Transition Handbook: Charing your Child’s Course to Adulthood” (Woodbine House). Escrito y publicado en 2010, lo hemos elegido porque ofrece una amplia perspectiva de cómo ha ido penetrando el concepto de educación postsecundaria para personas con discapacidad intelectual en Estados Unidos, y de las direcciones que su implementación ha ido siguiendo al amparo del régimen escolar y de las leyes propias de ese país. Sin duda, los diversos intentos de este tipo de educación en otros países, España incluida, han tenido en cuenta los modelos ofrecidos por Estados Unidos, siempre variados y flexibles.

Para comprender mejor este artículo, conviene entender el significado del término “college” en USA. El “college” es la institución en la que se imparte la educación inmediatamente post-secundaria, de carácter o régimen universitario. No da una carrera en el término que entendemos en otros países, entre ellos España, sino formación humanística y científico-técnica a partir de múltiples combinaciones de cursos y materias que, a lo largo de 2, 3 o 4 años, son elegidos en parte por el propio estudiante, dentro de una normativa. Esa flexibilidad permite incorporar y diseñar cursos de naturaleza y dificultad variables, atendiendo a las características y objetivos de los estudiantes, incluidos los que tienen discapacidad intelectual. Al terminar el período de “college”, a los 21 o 22 años, se obtiene una titulación de pregrado (pregraduate). Posteriormente, el que lo desea pasa a cursar una carrera o un doctorado (graduate). Hay colleges locales (community) que sólo imparten este tipo de educación, y otros que se insertan dentro de las universidades propiamente dichas en las que el período de college es sólo el principio para acceder después a una carrera o doctorado.

I. EDUCACIÓN POSTSECUNDARIA Y COLLEGE

1. Planteamiento

La idea de que los estudiantes con síndrome de Down pueden acudir y beneficiarse  de los programas postsecundarios no es nueva. Sin embargo, lo que cambia cada año es qué significa incorporarse a la educación postsecundaria. No hace mucho tiempo, un programa postsecundario para jóvenes adultos con síndrome de Down significaba sólo un programa segregado para personas con discapacidad. Pero actualmente las familias están luchando constantemente en sus comunidades para que incorporen estudiantes con discapacidad intelectual en un amplio abanico de programas integrados en los colleges y universidades de la comunidad.

Hemos sido testigos de los magníficos logros educativos y sociales alcanzados por nuestros hijos cuando se les da la oportunidad de exponerse ante un curriculum general y ante sus compañeros. Muchos estudiantes con síndrome de Down han tenido los beneficios de la integración en todas o en la mayoría de sus etapas escolares, incluida la secundaria, y cuando sus compañeros dejan la escuela secundaria, muchos de nuestros hijos están preparados para la siguiente etapa. El campus propio de un college y la comunidad que lo sustenta es el sitio natural para que nuestros hijos experimenten nuevas oportunidades y asuman nuevos riesgos en el mismo ambiente que los demás estudiantes de su misma edad.

Existen ahora (año 2010) en Estados Unidos más de 250 programas de college para estudiantes con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales, y su número crece cada año. Hay un gran interés en las familias y un número creciente de publicaciones que están impulsando el desarrollo de estos programas.

Taft College en California es considerado como uno de los primeros colleges en ofrecer a los estudiantes con síndrome de Down la oportunidad de recibir educación postsecundaria y de vivir en el propio campus. El programa “Transición a una Vida Independiente” de Taft se inició en 1995 y desde entonces se ha extendido a muchas otras instituciones para ver cómo pueden desempeñar su trabajo para educar a estudiantes con síndrome de Down u otras discapacidades. Según se fueron enterando del éxito de Taft, las familias por todo el país iniciaron sus esfuerzos para conseguir reproducir el modelo de Taft y desarrollar modelos nuevos. Colleges que durante mucho tiempo habían ignorado a las personas con discapacidad intelectual empezaron a considerar estas posibilidades, frecuentemente urgidos por las familias. Los colleges han descubierto ya el éxito de los estudiantes con discapacidad y la mayoría han establecido “centros de aprendizaje”, anotadores de apuntes y otros apoyos para estos estudiantes.

Si bien ha habido más dudas por parte de los colleges a la hora de idear cómo integrar a los alumnos con discapacidad intelectual, a menudo fueron animados a intentarlo por parte de sus propios departamentos de educación o relacionados con la sanidad. Además, algunos colleges y universidades de carácter confesional han asumido que el servir a un abanico más amplio de estudiantes forma parte de su misión. Por ejemplo, a petición de una familia, la Universidad Misericordia en Pennsylvania inició un programa que ahora ampara un componente residencial. El programa se llama “Círculo de amigos”, y las chicas jóvenes del programa viven con estudiantes mentores, aprenden habilidades para el empleo y la vida cotidiana. Esta experiencia “tipo-college” no recibe un título y cuesta a las familias más de 30.000 dólares anuales.

La expansión del periodo de transición y las oportunidades en post-secundaria para las personas con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual han recibido gran interés por parte de la National Down Syndrome Society (NDSSA) durante la última década. El creciente interés por parte de las familias, autogestores, profesores y asociaciones de padres a todo lo largo del país han reforzado la necesidad y el deseo de estos programas. La NDSS ha creado y está implementando un plan estratégico de promoción de la educación postsecundaria para estudiantes con discapacidad intelectual. (Ver la página web de la NDSS en www.ndss.org, pulsar en “Transition and Postsecondary Initiative”).

El interés de la NDSS y sus órganos directivos ha sido promovido por muchos factores. En primer lugar, los estudios han mostrado que los estudiantes con discapacidad intelectual (incluido el síndrome de Down) que participan en la educación postsecundaria tienen mayor probabilidad de destacar en aspectos académicos, en el empleo, y en la vida independiente en la comunidad. En segundo lugar, muchos chicos con síndrome de Down y otras discapacidades  están ahora integrados en las escuelas y desean continuar en la educación postsecundaria al igual que sus compañeros y hermanos.

Gracias a una beca generosa recibida de Laura y Steve Riggio, en 2004 la NDSS organizó un Comité Directivo dedicado a desarrollar programas modelo de integración postsecundaria de alta calidad en Nueva Jersey para estudiantes con discapacidad intelectual, basados en las mejores experiencias  de los programas postsecundarios entonces existentes. Aprendiendo de dichas experiencias, excelentes y variadas, que había por todo el país, el Comité trató de ampliar los aciertos de estos otros programas y desarrollar un modelo que pudiera ser adaptado para todo el país. El Comité determinó los cuatro resultados que contemplaba para el programa postsecundario: enriquecimiento académico, socialización, habilidades de vida independiente, y empleo competitivo. Además, el Comité puso su mira en crear un programa que fuera asequible para todos los estudiantes.

Mercer County Community College (MCCC) y The College of New Jersey (TCNJ) recibieron financiación durante tres años de la NDSS para desarrollar programas que fueran apropiados para estudiantes con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual. El primer año de estas clases comenzó en 2006 y ambos colleges sirven ahora como modelos de educación postsecundaria.

Además, la NDSS y la College Transition Connection han desarrollado un proyecto conjunto para crear un modelo integrado de programa postsecundario en Coastal Carolina University en Carolina del Sur. El objetivo de este programa conjunto es apoyar el desarrollo de un programa que ofrezca excelentes oportunidades de educación postsecundaria a estudiantes con discapacidad intelectual, para empezar en el otoño de 2009. Los resultados que desean alcanzar en el programa de cuatro años Learning Is For Everyone (LIFETM) son los ya señalados anteriormente: enriquecimiento académico, socialización, habilidades de vida independiente y empleo competitivo con apoyo. Estos programas LIFETM están siendo desarrollados también en USC Columbia y Clemson University.

La educación postsecundaria puede darse en muchos y diversos ambientes y en momentos diferentes de la vida de una persona. Puede darse en escuelas de carrera o laborales, y en colleges de dos o cuatro años y en universidades. Aunque muchos estudiantes avanzan desde la escuela secundaria a alguna modalidad de educación postsecundaria, otros en cambio pasan años e incluso décadas antes de seguir con su educación. Las personas con síndrome de Down deberían disfrutar de las mismas opciones y oportunidades.

A continuación expondré algunos de los tipos de oportunidades postsecundarias disponibles para estudiantes con síndrome de Down en los campus de colleges y de universidades.

2. Tipos de programas de colleges

Es importante darse cuenta que un programa postsecundario no es esencial para vuestro hijo. Sin embargo, si sueña con ir al college como sus hermanos, esta sección describe algunas opciones en sentido amplio que habréis de considerar. Para localizar programas específicos que os puedan servir, visitar www.thinkcollege.net.

2.1. Colleges de cuatro años y universidades

Los colleges de cuatro años y las universidades pueden significar la última frontera en lo que concierne a la educación de los estudiantes con síndrome de Down. Aunque la mayoría de las familias no se imaginan a su hijo como estudiante de college, otras han considerado esta posibilidad. Un grupo pequeño de jóvenes adultos con síndrome de Down han sido admitidos como estudiantes que desean obtener un grado en colleges de cuatro años y universidades, y un número muy pequeño ha recibido un título de pregrado. Otros esperaban alcanzar un título y ganar el número exigido de créditos, pero nunca fueron capaces de avanzar a cursos de grado superior, y no pudieron obtener su título. Y otros han acudido a colleges no para obtener un título sino para ampliar sus horizontes, aprender habilidades que les ayuden a aumentar sus oportunidades de empleo, o por otras varias razones.

Algunas familias están interesadas en las opciones reales que ofrece el college para continuar en las oportunidades de educación integrada que han resultado exitosas para su hijo. Puesto que el éxito en el college se basa en buena parte en saber disponer del tiempo, tener buenos hábitos de estudio y buena confianza social, algunas familias ven como un valor real el considerar esta opción. Otras familias confían en que las habilidades que se desarrollen, los contactos que se hagan, los internados y experiencias de trabajo que su hijo reciba mientras asiste al college, le llevarán a tener una mejor opción para el empleo. Y además, si el college dispone de una opción residencial, los estudiantes con síndrome de Down pueden desarrollar habilidades de vida independiente. Hasta ahora, pocos estudiantes síndrome de Down han acudido a colleges de cuatro años como para saber cuáles son los efectos a largo plazo. Sin embargo, los datos de estudios preliminares son muy positivos y sugieren que el hacer sólo un curso postsecundario significa una mejoría en el empleo, mayor salario y mayor independencia en la comunidad.

a) Los estudiantes en búsqueda de un título/grado. Algunos de nuestros hijos poseen la capacidad cognitiva, niveles de lectura y otras habilidades que les permiten alcanzar el éxito al cumplir los requisitos propios de un grado de college. Tened presente que se espera que los estudiantes que se matriculan en un college o universidad realicen el mismo trabajo que los demás estudiantes, aun cuando sean elegibles para beneficiarse de modificaciones razonables como puede ser la ampliación del tiempo. Pero normalmente no se permiten otras modificaciones que alteren sustancialmente el contenido de las clases, las evaluaciones, la secuencia exigible de las clases, etc. Cada college tiene sus propios estándares de admisión, aunque la mayoría exige un diploma de enseñanza secundaria o su equivalente (GED). Muchos exigen también realizar test estandarizados (SAT o ACT), aunque muchos ya no los hacen.

Si en verdad creéis que vuestro hijo tiene el potencial para manejar las clases típicas de un college, los elementos más importantes son un ambiente realmente receptivo y los apoyos oportunos para el éxito del chico. Si el college dispone de una excelente Oficina de Apoyo a la Discapacidad, ya eso puede proporcionaros una pista para saber qué tienen recursos y motivación para trabajar con vuestro hijo. Son también importantes  las ratios profesor/alumnos en las clases.

Como con todo lo relacionado con vuestro hijo, estáis en la mejor posición para juzgar si tiene suficiente motivación, determinación y potencial académico para superar los problemas para alcanzar un grado “bachelor”. Estáis también en la mejor posición para juzgar si vuestro hijo tiene las habilidades sociales para manejarse con soltura. En mi experiencia, algunos, pero no todos, de los estudiantes con síndrome de Down más capacitados académicamente presentan problemas en esta área. Pueden hacer excesivas preguntas, molestar en la clase, tener dificultades para diferenciar entre las personas que son amables con ellos y las que son reales amigos, y pueden depender demasiado de sus maestros y profesores.

b) Los estudiantes que no buscan un grado/título. Las familias están también explorando colleges locales y universidades, tratando de que sus hijos con síndrome de Down tengan oportunidades de asistir a clases sin la intención de obtener un grado/título. Al igual que otros estudiantes que no buscan un título,  pueden o bien recibir cursos para obtener un crédito (completan con éxito el trabajo exigido a los demás estudiantes), o asisten sin intención de tener crédito (atienden la clase pero no ejecutan todas las tareas al nivel que el profesor exige). Recordad que a las universidades no se les exige que modifiquen las clases y las tareas en función de vuestro hijo con síndrome de Down. Deben ofrecer adaptaciones como son una ampliación del tiempo para responder a los test y realizar las tareas, o una ubicación preferente en la clase, si el estudiante demuestra que lo necesita. Puede que debáis ser creativos al señalar los apoyos que necesite en la clase.

La familia puede elegir esta opción si hay un college cercano que os admita y ofrezca particulares cursos que tengan interés para vuestro hijo. Algunas familias puede que deseen ofrecer a su hijo la oportunidad de experimentar “la vida de college”; pero tendréis que expresarlo, especialmente si existen oportunidades para que los estudiantes vivan dentro del campus y aumenten sus habilidades de vida independiente.

2.2. Colleges de dos años, colleges locales (community), escuelas técnicas

Estos tipos de colleges y escuelas técnicas son opciones excelentes que debemos considerar para la educación postsecundaria de los estudiantes con síndrome de Down. Ofrecen normalmente una amplia diversidad de oportunidades tanto en los programas de grado/título como en los de certificado. Desde Taft College en California, a Portland Community College en Oregon, a Cape Cod Community College en Massachusetts, a Owen Community College en Ohio, los colleges locales a lo largo y ancho del país reciben estudiantes en sus clases.

Algunas de las ventajas de este tipo de colleges y escuelas para estudiantes con discapacidad intelectual son:

  • Hay disponibles en la mayoría de las comunidades
  • Los requisitos para entrar son flexibles
  • Los estudiantes pueden recibir incluso sólo una asignatura
  • Ofrecen programas con y sin título/grado
  • Ofrecen clases de enriquecimiento
  • No exigen que el estudiante viva en el campus
  • Son las opciones postsecundarias más asequibles económicamente

En cambio, no son una buena opción para los jóvenes a los que no les gustan los requerimientos académicos. Si tenéis un hijo que no quiere esperar a que termine la escuela, estar sentado en el aula no le va a resultar una opción atractiva. Tampoco será una buena elección para estudiantes que necesiten una dependencia absoluta, un maestro personal que le ayude a mantener la atención, le haga entender la explicación del profesor y sepa mantenerlo cumpliendo una tarea. Recordad, no se puede exigir legalmente a los colleges que proporcionen ayudas para conseguir que los estudiantes alcancen sus objetivos.

3. Programas desarrollados en college

Son programas postsecundarios para estudiantes con síndrome de Down o similar discapacidad intelectual que están ubicados en los campus de los colleges y comparten algunos de sus recursos. Los cursos de estudio varían en extensión, desde uno a varios años. La extensión del tiempo transcurrido en estos cursos es a veces flexible de modo que se adapta a las necesidades individuales del participante. Son llamados a veces “programas híbridos” porque poseen algunos elementos de programas especiales, al tiempo que permiten y fomentan la participación en oportunidades de integración.

En estos programas, los estudiantes tienen por lo general la opción de asistir a clases regulares del college, o incluso con la exigencia de crédito, y al mismo tiempo tener otras clases diseñadas específicamente para estudiantes en su programa. Algunas de estas clases diseñadas como especiales pueden tratar de matemática elemental (cálculo), manejo del reloj y el tiempo, habilidades sociales, etc.

En la mayoría de estos programas, las oportunidades de empleo son parte esencial del currículo. El empleo puede ser integrado en el programa durante el primer año o puede ser retrasado al segundo o incluso tercer año del programa. Dependerá de la extensión y flexibilidad del programa. Las oportunidades de empleo pueden estar ubicadas en el propio campus o en la comunidad local. Encontraréis muchos de estos programas en www.thinkcollege.net.

II. APOYOS Y ADAPTACIONES EN PROGRAMAS POSTSECUNDARIOS

Una vez que vuestro hijo ha terminado la secundaria, no existen leyes que exijan que reciba una educación apropiada gratuita (y los apoyos o adaptaciones que la hicieran posible).

Los colleges, universidades, escuelas técnicas y otros programas que reciben fondos federales, sin embargo, quedan sujetos tanto por la Americans with Disabilities Act (ADA) como por la sección 504 de la Rehabilitation Act de 1973. La ADA exige la provisión de “adaptaciones razonables” para cualquier individuo cualificado. La sección 504 prohíbe la discriminación por causa de la discapacidad, entre otras cosas. En términos prácticos, estas leyes exigen las mismas cosas de los programas educativos:

Durante el proceso de admisión, los estudiantes con discapacidad han de ser considerados para su admisión sin tener en cuenta su discapacidad. No cabe anticipar que el estudiante no será capaz, basándose en su discapacidad.

Tras la admisión, se exige a las escuelas que hagan adaptaciones razonables a las políticas, situaciones y procedimientos, para evitar la discriminación contra el estudiante con discapacidad. Son ejemplos de adaptaciones útiles para estudiantes con síndrome de Down los siguientes:

  • letras grandes en los textos impresos o registros de audio
  • ampliación de tiempo en los test
  • ofrecer un sitio más silencioso, menos distractor al realizar un test
  • dejar que el estudiante lleve tareas escolares o test a casa para terminarlos
  • ubicación preferente en clase (p. ej., en la primera fila)
  • dar la lista de lecturas de la clase antes de comenzar el semestre
  • permitir al estudiante que grabe las clases o use anotador
  • dejar al estudiante que responda un test verbalmente
  • usar calculadora
  • usar un corrector de deletreo

Téngase presente que no se exige a los colleges que hagan adaptaciones que cambien las exigencias sobre cuánto o qué ha de aprender el estudiante, ni que hagan adaptaciones que cuesten dinero —instrumentos técnicos de asistencia, tutorías.

En términos prácticos, Las provisiones de ADA y la Sección 504 relacionadas con la educación postsecundaria son utilizadas principalmente por estudiantes con discapacidad no intelectual. Se diseñaron las leyes para impedir la discriminación contra “individuos que por otra parte se encontraban cualificados” (eran capaces de realizar el trabajo del college con adaptaciones relativamente sencillas). La mayoría de los estudiantes con síndrome de Down requerirán adaptaciones mayores de las exigidas por estas leyes de derechos civiles.

Aunque no obliga a los colleges y universidades a ir más allá de los que ADA y sección 504 les exige, debéis daros cuenta de que la mayoría lo hace. De hecho algunos colleges y universidades ofrecen un amplio margen de servicios a través de su Centro de Apoyos a la Discapacidad, que incluyen:

  • tutorías (a menudo ejecutadas por estudiantes de pregrado y de grado)
  • laboratorios de informática (donde hay disponible una asistencia para escribir o planificar los trabajos escritos)
  • reuniones regulares con un entrenador o coordinador de la discapacidad que atiende los problemas de tipo organizativo, programación, priorización, solicitud de adaptaciones
  • estudio de clases de habilidades.

En algunos colleges, estos servicios se ofrecen de manera gratuita; en otros el estudiante ha de pagar por el apoyo solicitado. Habréis de determinar si vuestro hijo obtendrá sus objetivos con este nivel de apoyos.

Si vuestro hijo elige un nivel de curso de college y no lo hace bien en su primer intento, no significa que deba abandonarlo. Muchos estudiantes de college sin síndrome de Down suspenden cursos y los repiten, a veces más de una vez, antes de aprobarlos. Debe permitirse que nuestros hijos también suspendan.

III. ¿QUÉ SE DEBE ENSEÑAR EN UN AMBIENTE POSTSECUNDARIO?

Son muchas las habilidades sobre las que es importante que nuestros hijos trabajen durante su etapa postsecundaria. Esto es especialmente verdad para estudiantes que han tenido un amplio acceso al currículum de educación general en la etapa de secundaria opcional. A veces, cuando los estudiantes con síndrome de Down pasan sus años de secundaria en las clases de educación general, no reciben la educación necesaria en habilidades de la vida que son importantes para tener éxito en el mundo del adulto. Los años de postsecundaria puede ser el momento ideal para abordar estos problemas.

Ofrezco un listado de habilidades específicas que me parece importante que sean tenidas en cuenta (además, por supuesto, de las habilidades académicas en las que vuestro hijo se encuentre trabajando):

  • Ser capaz de rellenar un impreso de datos personales
  • Estar familiarizado con los términos propios de una solicitud de empleo
  • Ser capaz de rellenar un solicitud de empleo
  • Ayudar en la preparación de un resumen
  • Desarrollar las habilidades necesarias para una entrevista
  • Prepararse para un entrevista, incluida la ropa y arreglo personal apropiados
  • Comprender el papeleo correspondiente a un empleo
  • Comprender el papel del jefe y de los empleados
  • Conocer los hábitos del sitio de trabajo; cuándo hacer un descanso, tomar el lunch
  • Saber qué hacer cuando se pierde
  • Utilizar el transporte público y las cabinas telefónicas
  • Comprender su historial clínico
  • Saber esperar a las citas o acontecimientos (en la consulta del médico, en las paradas de autobús, etc.)
  • Concertar entrevistas
  • Manejar sistemas informáticos y móvil (celular)

Este listado no se agota. Pueden añadirse muchas más habilidades en función de las que no se hayan incorporado durante la etapa secundaria, y se consideren necesarias para la vida en comunidad.