Testimonio de Vida


De Antofagasta a Santiago:
Un camino hacia nuevas oportunidades e interacciones sociales
Mi nombre es Ítalo Viacava.
Nací en la región de Antofagasta, la segunda región de Chile, porque mis padres vivían y trabajaban allí. Pasé mis primeros 18 años en esa región, donde estudié en un colegio particular y me gradué de 8° básico. También participé en cursos en línea y, a partir de los 25 años, me capacité en áreas como bodegaje y atención al cliente. Estos cursos me permitieron obtener experiencia y abrirme paso en el mundo laboral, comenzando como promotor en tiendas comerciales. Aprendí sobre riesgos laborales y las medidas necesarias para desempeñar distintas funciones de forma segura.
Aunque disfrutaba mi vida en Antofagasta y tenía actividades como visitar centros comerciales, viajar en bus, salir a comer, compartir con mis abuelos jugando dominó o visitando las playas, llegó un momento en que la rutina me resultó monótona. Sentía un gran vacío social, ya que no tenía amigos con síndrome de Down. Esto me motivó a buscar un cambio importante.
Decidí mudarme a Santiago, donde vivían mis dos hermanos, con la esperanza de ampliar mi círculo de amistades. Llegué a esta ciudad, y una amiga de mi hermana nos recomendó una fundación que apoya a jóvenes con discapacidad. Allí aprendí sobre vida independiente, tareas domésticas y laborales. Fue una experiencia muy enriquecedora, ya que, por primera vez, pude interactuar con otras personas con síndrome de Down y formar amistades.
Aunque extraño Antofagasta por los recuerdos que allí construí, si tuviera que elegir entre ambas ciudades, prefiero Santiago. Esta ciudad me ha ofrecido más oportunidades de trabajos, una vida social más activa y la cercanía con mis hermanos. Sin embargo, guardo cariño por Antofagasta, por sus lugares emblemáticos como La Portada y las Manos del Desierto, además de mis padres y abuelos que aún viven allí.
Mi mayor anhelo es que en Chile se busquen más apoyos para las personas con síndrome de Down, con más oportunidades laborales e iniciativas que impulsen nuestra inclusión. Mis deseos de buscar un futuro mejor fue la principal razón por la que dejé mi querida Antofagasta.