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Estimulación cognitiva en personas con síndrome de Down Programa
NeuronUp en Aura Fundación

Roser Fernández Olaria, Gloria Canals Sans
Fundación Aura
www.aurafundacio.org

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Resumen

El entrenamiento y ejercitación de las funciones cognitivas, con la aplicación del programa NeuronUp y con una metodología específica basada en el aprendizaje mediado, repercute en la mejora del rendimiento cognitivo e influye de manera positiva en la adquisición de habilidades sociales y en la autonomía personal; en definitiva, en la inserción laboral de estas personas y en una mejor calidad de vida. En el caso de las personas con síndrome de Down, igual que en el resto de la población, la estimulación cognitiva ayuda a mejorar la memoria, la atención, las funciones ejecutivas o el lenguaje y, de esta forma, previene el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.

Introducción

El ser humano dispone de una serie de capacidades cognitivas, funcionales, motoras, emocionales y psicosociales que le permiten su adaptación al entorno y dar respuesta a las exigencias de éste. Cada una de ellas tiene un papel específico en el proceso de adaptación.

En el caso concreto de las capacidades cognitivas, nos permiten hablar y comunicarnos, comprender el lenguaje, reconocer a las personas y cosas que nos rodean y dotarlas de significado, resolver problemas, planificar lo que se hará mañana, o recordar lo que se hizo el día anterior, entre otras muchas cosas. Es nuestro cerebro el responsable de llevar a cabo toda una serie de procesos desplegando un gran número de habilidades y aptitudes. Las diversas capacidades que poseemos no dependen solo de factores genéticos y hereditarios, sino del aprendizaje y de la interacción continua que cada persona establece con su entorno. Es importante tenerlo en cuenta porque implica que éstas se pueden modificar y mejorar con la práctica y la experiencia (Fuster, 2003). Ello se explica desde la premisa de la plasticidad cerebral o neuroplasticidad, es decir, la capacidad adaptativa del cerebro para modificar su propia organización estructural y su funcionamiento en respuesta a los acontecimientos del contexto (García-Sánchez et al., 2002; Nieto Sampedro, 1996) y a la acción educativa bajo condiciones apropiadas. Si dichas condiciones se producen, aumenta el número de conexiones entre las neuronas cerebrales (Cotman y Nieto-Sampedro, 1982) y eso se manifiesta en una mayor y mejor adaptación del individuo a su entorno. Por ello, los recursos que se ponen a disposición de cada persona, ya sean internos o externos, son aprovechados en su beneficio gracias a esta plasticidad neuronal. En definitiva, a través de las intervenciones y de los cambios que se ejercen se pueden ver mejoradas las capacidades cognitivas, tales como la atención, la memoria, el lenguaje, etc., especialmente cuando se trata de personas con discapacidad intelectual (Flórez et al., 2015; Buitenweg et al., 2012).

Estimulación cognitiva

Desde el punto de vista de la estimulación cognitiva, el concepto de plasticidad cerebral es importante porque, bajo los efectos de estimulaciones apropiadas y constantes, llevando a cabo una práctica y una repetición sistematizadas, el cerebro puede modificar favorablemente su estructura y funcionamiento, ofreciendo la posibilidad de optimizar el rendimiento y las capacidades cognitivas (Bruna et al., 2011; Muñoz et al., 2009). Hasta hoy se han publicado multitud de materiales cuyo objetivo es entrenar las habilidades cognitivas; desde objetos de la vida cotidiana, pasando por juegos psicoeducativos y de estrategia, cuadernos de pasatiempos, etc., hasta material más especializado como actividades concretas estructuradas que constituyen los programas de estimulación cognitiva. El hecho de contar con diversidad de materiales facilita la motivación y un mejor rendimiento.

En todos los casos, se pretende activar, estimular y entrenar determinadas capacidades cognitivas y los componentes que la integran, de forma adecuada y sistemática, para transformarlas en una habilidad, hábito o destreza. Todo ello parece desligarse de otras dimensiones tales como la emocional y/o la conductual, pero no es así dado que también se trabajan para poder ser transferidas al entorno cotidiano general.

Desde el campo de las neurociencias y las nuevas tecnologías se han desarrollado también algunos programas de estimulación cognitiva que permiten añadir un nuevo formato (Franco y Bueno, 2002; Moreno y Mora, 2001). Los mayores beneficios que puede aportar la estimulación cognitiva online, además de optimizar el rendimiento cognitivo y funcional, es aumentar el grado de motivación e implicación de la persona que está usando ese programa, así como mejorar la autonomía personal y la autoestima. Todo ello favorece el mantenimiento de las competencias psicosociales necesarias para las actividades de la vida diaria y social (Kurider et al., 2012). Algunas de las experiencias reportadas han trabajado con las personas con síndrome de Down (Bargagna et al., 2014).

Nuestra actividad: aplicación del programa NeuronUp

Dado que son enormes los beneficios que puede aportarnos el trabajar la estimulación cognitiva mediante ordenadores y tabletas, en Aura Fundación, que es una entidad sin ánimo de lucro de inclusión social y laboral para personas con discapacidad intelectual,  nos hemos preparado para emplearlos. Hemos tenido la oportunidad de utilizar, como prueba durante un tiempo, algunos programas online. Para nosotros, el que mejor se adapta a lo que estábamos buscando es el programa NeuronUp (www.neuronup.com). Por ello, en septiembre de 2017, iniciamos su implementación y adaptación, y actualmente trabajamos en su validación para personas con síndrome de Down. Se trata de una Plataforma de Rehabilitación Neurocognitiva que permite trabajar tanto las funciones cognitivas básicas, como son la orientación, la atención, la memoria, el lenguaje, las funciones ejecutivas, la velocidad de procesamiento, las habilidades visoespaciales, la cognición social, como las actividades de la vida diaria.

Además, uno de los principales motivos por el que nos decantamos por este programa es que el tipo de actividades que incluye cumplen los principios de “generalización y/o transferencia”. Estos principios encajan con la filosofía-metodología de trabajo que siempre ha seguido Aura Fundación, centrados en las capacidades, dado que supone un gran beneficio tanto a nivel cognitivo como funcional, fácilmente aplicable en el día a día de cada persona.

El aprendizaje mediado

Por ello, para que las diferentes actividades sean útiles y generalizables a la vida diaria de cada participante, en Aura Fundación seguimos la metodología basada en el aprendizaje mediado (Feuerstein y cols. 1980). Centrándonos en el ámbito del entrenamiento cognitivo, para trabajar las distintas habilidades, nos aseguramos de realizar el trabajo previo de preparación que consiste en “aprender a aprender” (Gallifa Roca, 1990). Ello incluye definir, una a una, cada función cognitiva y los distintos procesos. Por ejemplo, explicar qué significa la atención y destacar los subtipos (atención sostenida, atención selectiva, atención alternante) buscando ejemplos prácticos de la vida diaria (ámbito familiar, laboral, ocio,…) en los que se aplica.

Una vez que se ha hablado de las características y subtipos de cada una de las distintas funciones cognitivas y sus procesos, el siguiente paso es ayudarles a formular los objetivos y a planificar de manera adecuada los pasos a seguir. Por ejemplo, si se quiere trabajar la atención selectiva, el objetivo será identificar un tipo de estímulo concreto y, para ello, debo planificar bien mi estrategia, igual que lo hago en el trabajo cuando tengo que clasificar y archivar las facturas según el código.

Lo más interesante, una vez realizada la actividad, es hacer un análisis de “qué” se ha trabajado y del “cómo” se ha realizado, describiendo las estrategias utilizadas, el procedimiento y los pasos que se han seguido, así como plantear las posibles soluciones a los problemas encontrados, animándolos a inducir los principios generales. Por último, y no menos importante, se trata de transferir aquello que se ha aprendido a otras situaciones de la vida (Gallifa Roca, 1990). Trabajando en un grupo pequeño (máximo de 5/6 personas), se les anima a participar poniendo ejemplos y creando tareas similares a las trabajadas.

En Aura Fundación, hemos podido comprobar que la metodología del aprendizaje mediado comporta enormes beneficios y favorece una mayor adaptación de la persona con discapacidad intelectual a la vida cotidiana, dado que no sólo interviene en el ámbito cognitivo sino también en el afectivo y social. Observamos que favorece el incremento de la autoestima, el dominio de la impulsividad, la motivación, mayor satisfacción del éxito y mejor manejo del fracaso.

Seguimiento del programa

Hace unos meses, nos hemos propuesto hacer un seguimiento de los beneficios cognitivos y conductuales del uso del programa NeuronUp siguiendo la metodología del aprendizaje mediado. Para ello, hemos seleccionado una serie de indicadores que nos permiten evaluar, sesión por sesión, algunos aspectos cognitivos como la flexibilidad cognitiva, el pensamiento reflexivo, la atención, la planificación, la transferencia del conocimiento y la autoevaluación. Asimismo, hemos incluido algunos aspectos conductuales y emocionales como la autonomía, la impulsividad, la iniciativa, las conductas inadecuadas y la ansiedad.

Adaptación del programa NeuronUp para personas con síndrome de Down

En la primera fase de intervención utilizando NeuronUp como programa de estimulación cognitiva, empezamos con un grupo reducido de participantes de Aura. Previamente, revisamos “una a una” todas las actividades del programa (tanto las de la versión digital como las de papel y lápiz). Lo bueno de este programa es que las actividades de la versión de adultos muestran un  contenido muy práctico y funcional y una presentación adecuada y atractiva  a base de fotografías, con posibilidad de poder elegir el nivel de dificultad más adecuado. Y ello nos ha permitido diseñar  cuatro programas de distinto gradiente de dificultad. A lo largo de los meses en los que se ha aplicado el programa hemos hecho algunas adaptaciones en relación al tiempo de aplicación y al tipo de actividades para adecuarlo a las necesidades de los participantes. Por ejemplo, eliminamos algunas actividades porque les resultaban difíciles de comprender o, en otros casos, hemos ampliado el tiempo de realización de otras porque no llegaban a tiempo de poder leer el enunciado cuando ya se iniciaba la actividad.

De todas las funciones cognitivas que trabaja NeuronUp, hemos seleccionado las que creemos que, inicialmente, pueden ser más beneficiosas para las personas con síndrome de Down, planificando las sesiones de manera que se van trabajando paulatinamente de menor a mayor dificultad para ajustarlas a los avances y necesidades de los participantes. a) La atención. En concreto, estamos trabajando actividades dirigidas al entrenamiento de la atención dado que procuran mejorar y mantener la capacidad de concentración de la persona en todas sus modalidades: atención sostenida, selectiva, alternante y velocidad de procesamiento. Las distintas actividades que hemos seleccionado se caracterizan por tener una alta validez ecológica, dado que simulan el funcionamiento de la atención en el ámbito cotidiano, por ejemplo, buscar objetos en una habitación, localizar información en un documento, etc.

Figura1. Actividad de planificación “Ordenar pasos de actividades”

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b) Las funciones ejecutivas. Otro tipo de actividades están dirigidas a la estimulación de las funciones ejecutivas, que es un proceso intelectual más complejo y que se relaciona estrechamente con las facultades cognitivas de razonamiento, la planificación de los procesos y las estrategias necesarias para alcanzar los objetivos (Flórez et al., 2015). Este tipo de tareas entrenan la capacidad de secuenciar y organizar la información, la planificación temporal de la propia conducta, la capacidad de inhibir respuestas dominantes e ignorar la información irrelevante. Son las capacidades mentales esenciales para llevar a cabo una conducta eficaz, creativa y aceptada socialmente. Todo ello conlleva unos procesos que a menudo se deben entrenar en las personas con síndrome de Down. Una de las actividades de NeuronUp que trabaja la capacidad de planificación es la de “Ordenar pasos de actividades” (Figura 1) en la que es necesario desarrollar planes de acción para conseguir alcanzar ciertos objetivos así como para ejecutar adecuadamente una tarea determinada. Como se observa en la figura I, una vez seleccionada la actividad “ordenar pasos de actividades”, aparece en el lado derecho de la pantalla los distintos niveles de dificultad y cada uno de ellos ofrece distintas actividades. Por ejemplo, la actividad de “poner la lavadora” es la número 1 del nivel difícil.

Es muy importante entrenar las funciones ejecutivas a lo largo de toda la vida en las personas con síndrome de Down dado que es uno de los aspectos en los que muestran menor “reserva cognitiva” a consecuencia de las características neurobiológicas que envuelven los lóbulos frontales del cerebro. Por ello, a medida que se hacen mayores, los cambios neuropatológicos relacionados con el deterioro cognitivo son más probables (Adams y Oliver, 2010).

Figura 2. Actividad de memoria “Organización por categorías”

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c) Comunicación y lenguaje. En cuanto al lenguaje, las actividades permiten desarrollar la capacidad comunicativa y lingüística. Se trabajan las dimensiones más importantes de la comunicación, la denominación, el significado de las palabras, la sinonimia y antonimia, la adquisición de nuevo vocabulario, el orden correcto de las letras y sílabas para formar palabras, el orden de las palabras en las oraciones, la formación de palabras, etc. NeuronUP ofrece un amplio abanico de actividades y niveles de dificultad necesaria para ajustarse al perfil propio de cada persona.

d) Memoria. En cuanto a la memoria, las distintas actividades que ofrece NeuronUP facilitan las estrategias y técnicas efectivas que potencian la adquisición, mantenimiento y recuperación de la información. Su objetivo fundamental es preservar la capacidad de memoria de la persona durante más tiempo. El repertorio de actividades es muy amplio e incluyen tareas para mejorar el recuerdo de información verbal, de la información visual, de los rostros y nombres de personas, de historias y acontecimientos, de las localizaciones espaciales, de escenas visuales, de grupos de palabras y objetos, etc. Todas ellas incluyen diferentes niveles de dificultad, desde un nivel inicial básico hasta el nivel avanzado con mayores exigencias de memorización. Las actividades que hemos seleccionado son de memoria semántica, episódica y procedimental. Por ejemplo, de memoria semántica “organización por categorías” en la que se debe clasificar las palabras según las categorías que nos dan (Figura 2).

Figura 3. Actividad de cognición social “Reacción emocional ante situaciones”

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e) Cognición social. Por último, la cognición social, que se relaciona con una serie de conceptos que abarcan desde la percepción emocional del propio comportamiento y el de los demás, a entender las emociones, pensamientos, intenciones y conductas sociales.  Un ejemplo de actividad es la de  “reacción emocional ante situaciones” en la que se trabaja la comprensión de situaciones sociales y reacciones emocionales diversasde las que se tendrá que elegir y argumentar la que es más apropiada (Figura 3).

Este tipo de actividades son muy interesantes porque permiten evaluar de manera gráfica las conductas sociales ante determinadas situaciones y adecuarlas dentro de un entorno determinado.

Seguimiento

Con el objetivo de hacer un seguimiento de los cambios y estudiar los beneficios que conlleva el programa NeuronUP y la metodología implementada, así como para la validación del programa NeuronUp para personas con síndrome de Down, estamos coordinando, en colaboración con la Universidad Ramon Llull, una tesis doctoral que lleva por título “Estimulación cognitiva en personas con síndrome de Down: prevención del deterioro cognitivo en el proceso de envejecimiento” de la doctoranda Inma Mateos. Pronto podremos obtener los primeros resultados, validar el programa y comprobar la importancia de la estimulación cognitiva en estas personas a lo largo de toda la vida.

Conclusión

Estamos seguros que el entrenamiento y ejercitación de las funciones cognitivas, con la aplicación del programa NeuronUp y con una metodología específica basada en el aprendizaje mediado, repercute en la mejora del rendimiento cognitivo e influye de manera positiva en la adquisición de habilidades sociales y en la autonomía personal, en definitiva, en la inserción laboral de estas personas y en una mejor calidad de vida. En el caso de las personas con síndrome de Down, igual que en el resto de la población, la estimulación cognitiva ayuda a mejorar la memoria, la atención, las funciones ejecutivas o el lenguaje y, de esta forma, previene el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.

De igual modo, pensamos que la suma de muchos otros factores ayudan a mejorar y mantener las funciones cognitivas como son, por ejemplo,  disfrutar de una vida llena y estimulante en su día a día, trabajar en una empresa ordinaria, disfrutar de momentos de ocio con amigos y familiares, experiencias de vida con apoyo e incluso vida independiente, entre otros. Todo ello favorece enormemente que se produzcan cambios positivos en sus vidas.

En síntesis, en Aura Fundación apostamos por el programa NeuronUP como herramienta útil que nos permite adaptar la intervención a las capacidades y necesidades de nuestros participantes, así como favorecer el mantenimiento y/o la mejora cognitiva.

Bibliografía                                      

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Buitenweg, J.I.V., Murre, J.M.J. y Ridderinkhof, R. (2012). Brain training in progress: a review of trainability in healthy seniors. Frontiers in Human Neuroscience, 6(183): 1-11.

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