Editorial

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Editorial nº31

El fin de la etapa educativa obligatoria es un momento crítico tanto para los jóvenes con discapacidad intelectual como para sus familias. Genera incertidumbre, inquietud, desconocimiento, inseguridad… ¿Cómo continuar con la formación apropiada que ayude a los jóvenes a transitar al mundo adulto con el mejor repertorio de competencias para la vida?, ¿a dónde recurrir?, ¿cómo acertar con un proyecto formativo adaptado a cada joven?, ¿es posible seguir con una formación adecuada en entornos inclusivos?, ¿facilitará esta formación el acceso al mundo laboral?

En 2015 nuestra revista Síndrome de Down: Vida Adulta puso su foco de interés en las propuestas de educación postsecundaria dirigidas a personas con discapacidad intelectual, desarrolladas en el ámbito universitario; una apuesta comprometida y prometedora. A través de los números monográficos 19 y 20 presentamos los programas de los que en ese momento tuvimos conocimiento (Síndrome de Down: Vida Adulta (Segunda Etapa: Números 13 en adelante), que posteriormente fueron recopilados en un libro publicado por la Fundación Iberoamericana Down21 y la Fundación Prodis en 2015, disponible en Libros Educación postsecundaria en entorno universitario para alumnos con discapacidad intelectual.

Estas experiencias de larga trayectoria en otros países europeos y anglosajones son relativamente novedosas y excepcionales en España. Pero ya han ido surgiendo en España y Latinoamérica proyectos en los que se ofrece una formación de uno o varios cursos, enfocada hacia la preparación laboral de las personas con discapacidad intelectual, estructurada en materias o asignaturas funcionales, humanísticas y profesionales, complementadas con actividades extracurriculares en el campus, actividades compartidas con alumnos universitarios de carreras oficiales, etc. Desde luego, en todos los casos se pone en valor la posibilidad de compartir espacios de formación, de socialización, de aprendizaje y crecimiento entre estudiantes con y sin discapacidad y el enriquecimiento que tales situaciones comportan para unos y otros.

Asimismo, la mayoría de las experiencias son el resultado del interés compartido entre Universidad, entidad social y empresa; este esfuerzo se materializa en la creación de Cátedras de Patrocinio que, como polos de excelencia universitaria, promueven estas iniciativas como punta de lanza para una sociedad más inclusiva.

A ello ha contribuido en gran manera la convocatoria de ayudas que la Fundación ONCE abrió en junio 2017 para el desarrollo de programas universitarios de formación para el empleo, dirigidos a jóvenes con discapacidad intelectual inscritos en el Sistema de Garantía Juvenil. La iniciativa que contó con el apoyo financiero del Fondo Social Europeo, a través del Programa Operativo de Empleo Juvenil, estuvo dirigida a todas las universidades españolas y centros adscritos. Fueron 15 las universidades españolas que se acogieron a la primera convocatoria. En 2018 la Fundación ONCE ha abierto su II Convocatoria de ayudas para el curso académico 2018/19, siendo 21 universidades las que han iniciado los programas formativos.

Celebramos el impulso que la Fundación ONCE está propiciando para desplegar una mayor oferta formativa dirigida a jóvenes con discapacidad intelectual en una etapa complicada. También es de resaltar la respuesta de muchas universidades españolas para incorporar en sus planes formativos estos programas.

En 2004 la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con la Fundación Prodis, inicia el Programa Promentor en el marco de la Cátedra UAM-Fundación Prodis. En 2018 se graduó la 21ª promoción de estudiantes, siendo ya más de 150 los jóvenes formados en este campus universitario. Esta experiencia pionera, sin duda alguna, comenzó a desbrozar de manera valiente y visionaria un camino tan comprometido como prometedor.

Tras esta iniciativa sin precedentes en nuestro país, poco a poco fueron surgiendo otras experiencias con sus particularidades y aportaciones. En 2012 la Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE inicia el Programa Demos, enmarcado en la Cátedra de Familia y Discapacidad: Telefónica-Fundación Repsol-Down Madrid. En este mismo año, la Universidad Católica San Antonio de Murcia pone en marcha el Programa Capacitas; y en 2013 la Universidade da Coruña comienza el Programa Espazo Compartido.

Cada una de estas experiencias tuvo su propio desarrollo, antecedentes y apoyos. Ciertamente, algunas ya están sobradamente consolidadas y reconocidas; otras están dando sus primeros pasos tímidos y prudentes; algunos proyectos han nacido en el seno de la Universidad, otros es la entidad social la que se ha acercado a ella, y ésta no ha dudado en tender la mano.

Con el fin de facilitar el acceso a la información sobre el desarrollo y estado actual de las diversas experiencias, hemos elaborado un Directorio que recoge todas las iniciativas y programas de Educación Post-secundaria para estudiantes con discapacidad intelectual, actualmente vigentes en un nutrido grupo de universidades españolas. Presentamos en este número el Directorio en el que constan los datos básicos sobre cada programa: cursos formativos, desarrollo de prácticas, plazas, etc.; mostramos el procedimiento de inscripción y contacto con la entidad.

Deseamos así contribuir a que la persona con discapacidad y su familia dispongan de la necesaria información que les permita tomar decisiones, de una forma serena y efectiva, sobre el itinerario formativo que se ajuste a sus necesidades y posibilidades, en el mejor interés del joven con discapacidad intelectual.

Quizás sea posible aprovechar esta oportunidad para potenciar una idea clásica. Recordemos que Universitas, término en latín, significa universalidad, totalidad, conjunto de elementos, saberes y probablemente también de valores. Esto es: el universo del saber que engloba un microcosmos formado por docentes, discentes y conocimientos. Recordemos también que una de las primeras universidades que surgió fue la Universidad de Constantinopla, denominada Pandidakterion, es decir, lugar donde se enseña universalmente (todo y a todos).

Es justamente esta idea clásica del TODO, como concepto holístico, universal, amplio e integrador el que queremos resaltar vinculado a las experiencias citadas. La Universidad como un microcosmos accesible a TODOS. La Universidad como agente de inclusión y cohesión social.