Editorial

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Editorial. Febrero 2024

Damos la bienvenida al nuevo año 2024 con un artículo especialmente dedicado a las familias de personas con discapacidad intelectual, el cual es perfectamente aplicable a aquellas que tienen síndrome de Down. Es admirable el esfuerzo que realizan las instituciones, tanto públicas como privadas, para resaltar los aspectos positivos de las personas con discapacidad intelectual, sus capacidades y su influencia dinamizadora en su entorno. Sin embargo, es innegable que su presencia genera una tensión variable en su entorno más cercano, especialmente en la familia, que se erige como el pilar fundamental para el desarrollo de un programa de vida significativo. De manera destacada, se observa el rol de la madre, quien a menudo pospone sus proyectos personales en favor de los de su hijo. Por consiguiente, surge la pregunta: ¿Cómo podemos equilibrar, asegurar, reforzar, potenciar y atender adecuadamente la vida diaria de los cuidadores más inmediatos? ¿Qué recursos y programas están disponibles? El artículo brinda respuestas basadas en experiencias comprobadas.

Adicionalmente, la patología cardiovascular continúa siendo una constante en el síndrome de Down, principalmente a causa de las cardiopatías congénitas. La historia nos ha enseñado cómo los notables avances en cirugía cardíaca han superado este desafío, transformando radicalmente la esperanza y calidad de vida de las personas con síndrome de Down. Este artículo evidencia la eficacia de la cirugía, independientemente de la edad del paciente, incluso en casos que requieren una segunda intervención. Los años en que profesionales y familiares dudaban sobre el valor de asumir tales riesgos parecen ahora lejanos.

Asimismo, se reconoce ampliamente el valor del ejercicio físico, adecuadamente planificado y ejecutado, para mantener y mejorar la calidad cognitiva. El artículo presentado aborda de manera intencionada a nivel mundial, los hallazgos de un estudio destinado a evaluar si el ejercicio físico, correctamente ejecutado, realmente mejora la función cognitiva en adultos con síndrome de Down. Los resultados, aunque parcialmente positivos, incentivan a continuar explorando esta línea de acción. Igualmente relevante es el análisis realizado por los autores sobre cómo la activación de ciertos circuitos nerviosos mediante el ejercicio puede influir en los procesos cognitivos.

Por último, consideramos esencial destacar en nuestra sección «Buenas Prácticas, Experiencias, Proyectos» la creación en España de la Fundación Alex Rivera, enfocada en mejorar la vida y el futuro de los adultos con síndrome de Down.

Enviamos nuestros mejores deseos a todos en este nuevo año 2024.