Buenas Prácticas

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Fundación Álex Rivera: principales retos

Begoña Escobar Aguilar
Empleo, Inclusión y Diversidad
info@fundacionalexrivera.org

 

Uno de los grandes retos a los que se enfrentan las personas con síndrome de Down y, en general, las personas con discapacidad intelectual, es poder desarrollar una vida independiente donde puedan decidir, participar y desarrollarse plenamente. Una vida en la que puedan ejercer el derecho a elegir dónde y con quién vivir, cómo organizar su día a día, dónde trabajar y cómo construir su proyecto vital.

Fundación Alex Rivera nace en 2024 para aportar soluciones innovadoras a los grandes retos que enfrentan, y mejorar la calidad de vida de los adultos con discapacidad intelectual poniendo el foco en el empleo, la vida independiente y su visibilidad.

Su fundador y presidente, Carlos Rivera, pone en marcha la fundación con un marcado ADN de Startup, donde la innovación, la agilidad, la colaboración multidisciplinar y el trabajo en equipo, se convierten en pilares fundamentales para generar un impacto real en las personas con discapacidad intelectual y en sus entidades sociales de referencia.

Desde entonces, y tras realizar más de 100 entrevistas con entidades de todo el mundo, hemos impulsado diferentes proyectos, generando alianzas y contando con la inestimable colaboración de universidades, estudiantes, entidades sociales, el sector privado, federaciones, etc.

Una de nuestras principales iniciativas ha sido realizar un informe en colaboración con la Fundación PwC, para conocer más a fondo cómo es la situación actual de la vivienda para las personas con discapacidad intelectual.

El informe «Construyendo hogares: el acceso a la vivienda de las personas con discapacidad intelectual» ha desvelado importantes aspectos; entre ellos cabe destacar que:

  • A 1 de cada 2 personas encuestadas les gustaría vivir de manera independiente.
  • El 72% de las personas con discapacidad intelectual residen en el entorno familiar.
  • Sienten mayor satisfacción en entornos no institucionalizados.

Entre las conclusiones podemos destacar que los principales frenos para vivir de manera independiente son: la dificultad de acceso a una vivienda específica que responda a sus necesidades, la falta de recursos económicos y la necesidad de contar con apoyos para vivir de manera independiente.

Por ello, desde Fundación Álex Rivera nos planteamos buscar algunas soluciones para afrontar estos retos. Para ello nos propusimos desarrollar, entre otras, una solución tecnológica que centralizase y optimizase la búsqueda de viviendas específicas para personas con discapacidad intelectual, mejorando el acceso a opciones de vivienda, e impulsando su independencia, autonomía e inclusión social.

Es en este contexto en el que nace el proyecto BADI IMPULSA, el primer portal de vivienda especializado en la búsqueda de opciones de vivienda accesibles para las personas con discapacidad intelectual, facilitando que éstas y sus familias, a través de las entidades sociales de referencia, puedan conseguir una vivienda digna en función de sus intereses y necesidades de apoyo.

Este proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con BADI.com, una startup con amplia experiencia en el sector inmobiliario, y con el apoyo de más de 30 entidades sociales miembros de Plena Inclusión Madrid encargadas de gestionar la oferta y la demanda de las viviendas.

Asimismo, estamos trabajando en un proyecto de planificación vital cuyo objetivo es concienciar sobre las necesidades de las personas con discapacidad intelectual y la importancia de realizar una planificación en temas legales, financieros y fiscales para enfrentar con éxito los desafíos del futuro.

Como hemos comentado, otro de los frenos que enfrentan las personas con discapacidad para vivir de manera independiente, es la necesidad de contar con apoyos para realizar las tareas del día a día: organizar y planificar sus actividades diarias, hacer la compra, preparar la comida, hacer las tareas del hogar, la gestión del dinero, etc.

Nos preguntamos si la tecnología actual podía ayudarnos con este desafío. Tras analizar diferentes soluciones disponibles en el mercado hemos podido comprobar que, aunque destacan algunas de ellas que aportan valor, no logran responder a las verdaderas necesidades de las personas con discapacidad intelectual, ya que requieren de capacitación previa, no son proactivas, ni están interconectadas.

Así surge PETER, un proyecto para el desarrollo de un asistente virtual con IA, diseñado para impulsar la vida independiente, favorecer el bienestar y la seguridad de las personas con discapacidad intelectual. PETER tendrá múltiples interfaces, en forma de perro robótico, tablets, teléfonos móviles, etc., y será proactivo, accesible, fácil de usar, y se podrán integrar con otros dispositivos.

Entre sus principales funcionalidades destacamos la organización de su agenda con recordatorios de temas importantes, la comunicación con la familia y amigos, con videollamadas instantáneas, la planificación de las tareas del hogar y alertas de seguridad.

Para el desarrollo y validación de este proyecto contaremos con las personas con discapacidad intelectual y las entidades sociales que trabajan para mejorar su calidad de vida. Una de nuestras principales labores es testear todo con ellos y ver quién puede beneficiarse y en qué de estas nuevas tecnologías.

Para finalizar, otro de los proyectos que hemos desarrollado, junto a los Centros Especiales de Empleo, es apoyar su transformación y optimización con el objetivo de aumentar su competencia en el mercado, su sostenibilidad económica, y ampliar la empleabilidad y la calidad de los puestos de trabajo de las personas con discapacidad intelectual.

Para ello, hemos contado con estudiantes de ingeniería industrial en fin de carrera y sus tutores, trabajando mano a mano con los gestores de los CEEs. El COIIM (Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid) ha proporcionado profesionales colegiados para acompañar a los alumnos y a los CEEs en temas específicos siempre que ha sido necesario.

Todo esto no sería posible sin el trabajo en red y la colaboración multidisciplinar entre las entidades sociales, el sector privado, las universidades, nuestros voluntarios, etc. Las alianzas estratégicas son la clave para generar un mayor impacto y avanzar juntos hacia una sociedad más inclusiva.